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Preguntas y respuestas

En esta sesión contestamos preguntas aleatorias y de interés para nuestros clientes, pacientes y lectores en general. De un clic en el signo + para ver las respuestas.

¿Por qué es recomendable realizarse chequeos médicos periódicos?

El dolor es una señal que advierte al sistema nervios de que alguna zona del organismo está expuesta a una situación que pudiera provocar una lesión. El no hacer caso a esta señal, pudiera ocasionarte graves consecuencias.

Un estilo de vida rápido y ajetreado, pudiera distráete de prestar atención a estas advertencias que te da tu cuerpo; por ello lo recomendables es realizarte chequeos médicos periódicos, mínimo cada seis meses (siempre que la persona no sea cardiópata), pues, independientemente de que no sientas ningún dolor o molestia, su objetivo es realizar un control inteligente de tu salud para prevenir más que curar: detectar enfermedades, evaluar el riesgo de problemas médicos futuros, fomentar un estilo de vida saludable, actualizar las vacunas, y mantener una relación con un médico en caso de una enfermedad.

Recibir atención médica periódica, es de vital importancia no sólo para la persona a la que se le realiza el chequeo, sino también repercute en su entorno (por ejemplo en su familia o empleo).

Por otro lado, el deterioro de la salud se hace más patente a medida que se incrementa le edad, en ocasiones el proceso de envejecimiento, refleja algunos factores de riesgo que en su momento no fueron tratados convenientemente.

El chequeo médico periódico ayudará a adoptar medidas preventivas que mejoren la calidad de vida en edades avanzadas. Por tanto, lo ideal es que a partir de los treinta años se realice una revisión cada tres años. A partir de los cuarenta años, se haga cada dos años, mientras que para personas mayores a cincuenta años, debería ser anual.

¿Qué debo hacer para estar sano?

Mantenerse sano siempre debe ser uno de nuestros objetivos si queremos tener una mejor calidad de vida. Existen diferentes formas para estar sano, simplemente con un poco de empeño y dejar algunas costumbres, podremos tener una plenitud física.

He aquí algunos consejos para mantener tu salud arriba:

  1. Reducir la ingesta de refrescos, ya que además de provocar obesidad, también puede causar otros trastornos cómo problemas de gases o en los riñones, principalmente. De igual forma, el azúcar que estos contienen puede derivar en diabetes.
  2. Hacer ejercicio es fundamental para estar sano, por eso mismo, debemos encontrar la forma para realizar una actividad física 30 minutos al día. No tiene por qué ser un ejercicio demasiado exigente. Por ejemplo, basta con caminar a un paso medianamente rápido.
  3. Relajar la mente ya sea con técnicas de meditación, visitando una iglesia, un parque verde, tranquilo, respirando aire puro, escuchando buena música, compartiendo armónicamente con familiares y amigos, etc. hacen que se libre el estrés y demás cosas que impiden gozar de buena salud.
  4. Evitar el cigarro y el alcohol, ya que derivan diversas enfermedades a corto, mediano y largo plazo. Evitar también el consumo abusivo de fármacos, ya que crean dependencia.
  5. Procure tomar agua, ya que es parte elemental del ser humano y muchas personas la cambian por otro tipo de líquidos. Es recomendable ingerir 2 litros de agua al día, para que de esta forma se esté bien hidratado.
  6. Hipócrates, el médico griego, decía: “Que tu alimento sea tu medicina, que tu medicina sea tu alimento.” Todo el mundo sabe que realizar una comida equilibrada es algo importante. El caso es que mucha gente no lo hace. Es importantísimo introducir siempre en nuestra dieta frutas, nueces y verduras, tomar agua y evitar las grasas saturadas. También es importante tomar vitaminas, ya sean alimentos que contengan la vitamina A, B y C o complementos vitamínicos, es algo que debemos utilizar, para estar más sanos.

¿Qué buena dieta recomienda?

Las enfermedades cardiovasculares son las que más muertes provocan en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por eso, uno de los factores importantes a la hora de seleccionar alimentos para proteger el corazón es mirar las etiquetas de los productos y corroborar las cantidades o proporciones de grasas, azúcar, sal o sodio y calcio. De todos estos componentes, debes elegir los que tengan menos grasas, azúcar y sal o sodio y más calcio, vitaminas y fibra.

Evita los productos con grasas hidrogenadas o trans, utiliza manteca sólo de vez en cuando y, cuando quieras usar aceite, elige los más saludables, como los de oliva y canola.

Presta atención a las etiquetas que adviertan “sin grasa” o “sin colesterol”. Aunque puedan parecer muy saludables, no siempre lo son. ¿Por qué? Muchas veces estos productos tienen un alto contenido de azúcar, no son bajos en calorías y pueden elevar tus niveles de triglicéridos (otras grasas) en la sangre.

La dieta mediterránea es un ejemplo de una alternativa saludable no sólo para el corazón sino también para la salud en general. En esta dieta predominan las frutas, verduras, cereales integrales y productos lácteos bajos en grasa. A diferencia de la dieta que seguimos en los países de América, sólo consumen carnes rojas de tanto en tanto y en pequeñas cantidades. En su reemplazo, comen pescados, aves, frutos secos y legumbres cada semana. Asimismo, en vez de los aceites de maíz, girasol o manteca, utilizan principalmente aceite de oliva. Por otro lado, el consumo de alcohol es (y debe ser) moderado.

Ahora que sabes todo esto, ¿por qué no renuevas tu alacena?